Finca La Estacada es una de las bodegas con las que empezamos con los tours con el Winebus hace ya 4 años. Bodega Finca la Estacada, tiene perfectamente asumido lo que el enoturismo puede aportar, . Disponen además de bodega de un restaurante, de un hotel, de un Spa y hasta de pistas de Paddle. Pero

Nos vamos a Finca la Estacada en Tarancón. Bodegas Finca La Estacada no te decepciona nunca. Probablemente sea la bodega que mejor ha entendido las posibilidades del enoturismo. Alrededor de la bodega dispone de un hortel, un Spa, un magnífico restaurante y unas maravillosas vistas del viñedo. Su filosofía es al de ofrecer al visitante

Precio 59 euros. (20 euros adicionales por la comida en Bodega) Horario: Salida 10,15 h (Plaza del Conde de Casal, delante del Hotel Claridge). Para pagar por transferencia, para descuentos para grupos o para miembros del Club Winebus poner un email a igsegma@gmail.com o llamar al telef 630 099 630. Reserva con Paypal Finca La Estacada siempre tendrá un

Para reservar o pagar por transferencia poner un mail a igsegma@gmail.com o llamar al telef 630 099 630 Horario: Salida 11h (Plaza del Conde de Casal, delante del Hotel Claridge). Hay descuentos para grupos (4 o más personas) Llamar 630 099 630 Bodegas Finca la Estacada. Estuvimos ya allí hace un par de meses. Se

Precio de la excursión desde 90 euros (menos el 50% por compra vía web)= 45 euros (Coste adicional comida de tapas) . Para pagar por transferencia poner un mail a igsegma@gmail.com o llamar al telef 630 099 630 Bodegas Finca la Estacada. Estuvimos ya allí el 11 de febrero. Se encuentran a 85 kms de

Viene de El Winebus en Bodega Finca La Estacada y Chinchón ¿Cómo fue la visita a Bodega? Pues fantástica. Unas instalaciones modernas tremendamente bien pensadas, con una responsable de Enoturismo, que conoce tremendamente bien sus productos su bodega y que dispone de un atractivo y didáctico discurso. En la visita a Bodega éramos casi 50.

Pues sí. Hacía frío, pero con sol, con mucho, mucho sol. Un sol que no calentaba nada; pero es que ahora, en febrero, a lo más que se puede aspirar es a tener días luminosos. Y yo, en días como estos, reconozco que el calor me gusta, pero que me gusta mucho más la luz.