La verdadera poción mágica consiste en colaborar. Coworking
Coworking

Estamos en el año 50 antes de Jesucristo…

Estamos en el año 50 antes de Jesucristo. Toda la Galia está ocupada por los romanos… ¿Toda? ¡No! Una aldea poblada por irreductibles galos resiste todavía y siempre al invasor y la vida no es fácil para las guarniciones  de legionarios romanos en los reducidos campamentos de Babaorum, Acuarium, Laudanum y Petibonum…

Así arrancan todos los cuentos de Asterix que leía en mi niñez. ¿Y por qué aguantaban a los romanos? Por la poción mágica inventada por su druida. ¿Pero era esa la realidad? Bueno, era un cuento. Se tomaban la poción mágica y venga a arrear a los romanos.

¿Pero esto quien se lo cree? Esto  no se lo cree nadie!!!! Pero si es un cuento ¡!!!

Lo que sí se mostraba en los cuentos era el momento de la elaboración de la poción mágica, y los pedazo de fiestones que se montaban en la aldea gala.

Panoramix

La poción mágica en realidad no existía.

Yo creo que la poción mágica en realidad no existía. Y si existía, no era la verdadera causa del éxito de la aldea gala. Y no solo lo creo yo sino que lo creyó el mismo Goscinny, creador de los cuentos.

Pero no lo reflejó hasta muchos cuentos más tarde. Escribió “La Cizaña. ”. En éste trata de un ser repulsivo que allí donde va siembra la discordia y está a puntito de cargarse la aldea gala. Es este quizá el cuento que mejor refleja la realidad de las personas. Y es que las personas, no solo tenemos nuestra parte positiva, sino también nuestro lado oscuro, nuestros miedos, nuestros defectos. Necesitamos relacionarnos entre sí, aunque no siempre y con todo el mundo sean las relaciones fáciles.

La verdadera poción era el buen rollo entre los galos.

Yo, como Gosciny, pienso que la verdadera poción mágica de la aldea gala era el buen rollo que existía entre los galos. Y que ese buen rollo venía fomentado por los pedazo de fiestones que se organizaban que hacían que unos y otros se conocieran a fondo, que sabían que podían confiar los unos en los otros y hasta donde podían colaborar y complementarse, de tal manera que la suma de 1 +1 no eran 2 sino mucho mas que 2 y si sumas 1 +1 + 1 +1……

En el año 50 toda la Galia estaba ocupada por el invasor. La Galia estaba en crisis.

Estamos en 2011 metidos en otra crisis… y en la era de las oportunidades.

Ahora no estamos en el año 50 antes de Cristo. Estamos en el año 2011. Y estamos en otra crisis.

La Cizaña

Estamos en la era de la crisis… y de las nuevas tecnologías, y de las oportunidades que surgen con la crisis. Y en este nuevo entorno la colaboración, los pequeños equipos, los  especialistas, que saben hacer muy bien lo que hacen, y se apoyan y coordinan en otros profesionales especialistas para sacar de forma más eficiente, eficaz y brillante sus trabajos. Eso es lo que da Internet. Internet admite que se complementen unos profesionales con otros. Pero son estos mismos profesionales  los primeros que se dan cuenta de que no todo está en Internet. Que el mundo es real y no virtual. Que el verdadero éxito está en el perfecto equilibrio entre lo presencial y lo virtual. Estos profesionales, que podrían estar comunicándose por Internet hacen por reunirse en el mundo real mucho más. Mucho más desde luego que esos que están lejos de las nuevas tecnologías y que tienen la moral por los suelos, se encuentran sin expectativas y no ven ni tan siquiera el motivo de reunirse.

Y ese es el motivo por el que existen eventos relacionados con las nuevas tecnologías, prácticamente todos los días del año.

Y una vuelta de tuerca más en este sentido es la creación de aldeas, como la aldea gala de Asterix y Obelix. En ellas, los profesionales están codo con codo y consiguen llegar mucho más allá de lo que consiguen las reuniones puntuales.

Las aldeas de ahora se llaman espacios de coworking.

A este tipo de aldeas se les está llamando espacios de coworking. Estos espacios tratan de responder a las necesidades del año 2011. Esto es: la necesidad de compartir ideas y apoyarse unos a otros y la necesidad de hacer lo anterior a unos costes bajos.

Fiestones en la aldea gala

Existen dos tipos de espacios de coworkig. Aquellos que te prestan espacio y ese es todo el servicio que te facilitan. En este caso la iniciativa  de relacionarse más o menos con el resto de coworkers queda en manos exclusivamente de los propios coworkers. Y hay otro tipo de centros que promueven la interactividad entre los coworkers a través de propuestas de ocio muy diversas, aquellos que tratan de canalizar de alguna manera el efecto suma lo más posible y que esto surja de forma libre por parte de todos y cada uno de los coworkers.

Alguien dirá que seguro que esto del coworking no es tan idílico como se pinta. Y es cierto.  Dentro de esos espacios hay personas que tratan de salir de la crisis, y en determinados momentos surgen chispazos. Pero no hay nada como salir de la aldea, darse cuenta del pedazo de crisis que hay fuera y darse cuenta de que puede que no sea idílico pero parece la mejor opción para salir adelante en tiempos de crisis.

¿Cuál es el mejor espacio de cowoking? Mira su agenda de actividades.

¿Cómo elegir el espacio de coworking en el que un autónomo o una microempresa puede trabajar? Hay muchos factores, pero yo te recomiendo que te fijes en su calendario de actividades, si estas son frecuentes, si son creativas y originales, y el grado de participación de los coworkers en las mismas.

Si es eso lo que estás buscando, suerte en tu búsqueda.  Yo conozco uno que funciona muy bien.

Escrito por Ignacio Segovia

CEO de Winebus.es

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